martes, 19 de agosto de 2014

Economia tramitó cerca de 22.600 Certificados de Eficiencia Energética

La Conselleria de Economía y Competitividad tramitó 22.648 certificados de eficiencia energética desde la que entró en vigor, en el mes de junio del año pasado, normativa estatal la cual obliga a los propietarios de todas aquellas viviendas de nuevas y aquellas que se vendan o alquilen a un nuevo arrendatario.

De acuerdo al comunicado que emitió la Dirección General de Industria y Energía, la calificación de eficiencia energética valora los factores que más incidencia tienen en el consumo de energía y permite conocer de esta manera las características del edificio para poder evaluar y comparar antes de cerrar la venta o el alquiler con calificaciones que van de la A a la G, de mayor a menor eficiencia.

En tal sentido, han indicado que de los certificados tramitados, un 40,61% han obtenido la calificación G, mientras que la calificación A la han obtenido un 0,19% y que en su distribución por islas, Mallorca acumula el 86,70% de los certificados tramitados; Menorca el 7,85%; Ibiza el 5,02% y Formentera el 0,43%.

Los certificados la Dirección General de Industria y Energía realiza los diferentes controles e inspecciones para verificar tanto los datos del edificio utilizadas para la expedición del certificado, como asimismo la correcta aplicación en el procedimiento del cálculo utilizado.

De esta forma, recordaron que para dar mayores facilidades a los ciudadanos y agilizar el trámite administrativo, la Conselleria de Economía y Competitividad ha puesto en marcha la tramitación telemática de los certificados de eficiencia energética de los edificios, de manera que la inscripción en el registro se hace a través del portal del Govern, gracias al programa informático diseñado para facilitar a los ciudadanos el cumplimiento de la normativa estatal.

miércoles, 13 de agosto de 2014

El Ayuntamiento de Alaquàs consigue la certificación energética de los edificios municipales

Alaquàs se encuentra entre los primeros municipios de la comarca  que logra recibir este documento con el cual se pretende lograr ahorro energético.

El Ayuntamiento de Alaquàs consiguió  la certificación energética de los edificios municipales que por sus características ha sido posible solicitar. 

Es un paso más en el trabajo desarrollado por el Consistorio con el para la mejora de dicha eficiencia en busca de un ahorro de energía y de una menor emisión de CO2.

Los trabajos que se realizaron para lograr esta certificación han sido efectuados de forma conjunta por los técnicos municipales y alumnos en prácticas del programa “La Dipu te Beca” asignados al departamento de Urbanismo, que se encargaron de visitar cada edificio con el objeto de compilar información para lograr evaluar sus características y analizar los datos obtenidos. Además la edición de planos de los edificios, evaluación de propuestas de mejorar así como la tramitación en el Registro de Certificación de Eficiencia Energética de la Comunidad Valenciana.

Los edificios municipales que recibieron esta catalogación son el edificio consistorial, el centro Olivar I y II, el Centro de Día, l’Escola Infantil l’Alqueria, el Polideportivo el Bovalar, el Centro de Formación Francesc Ferrer Martí y el Centro de Información Juvenil El Passatge.

El Certificado Energético indica no solo el comportamiento energético sino que además brinda toda la información necesaria para que el Ayuntamiento pueda continuar trabajando en nuevas medidas con las que ahorrar de manera energética y económica. 

La iniciativa forma parte del Plan de Acción Local de Alaquàs que tiene prevista entre otras cuestiones, la concienciación de la ciudadanía sobre el uso de las energías renovables así como el asesoramiento a la ciudadanía por parte del Ayuntamiento en materia de eficiencia energética.

martes, 5 de agosto de 2014

Francia apuesta a las energías limpias con una gran inversión

Francia invertirá 10.000 millones de euros en el plan medioambiental el cual pretende reducir a la mitad su consumo de energía para el año 2050.

Se trata del país más nuclearizado del mundo, con respecto a  la proporción al número de habitantes, quiere ser también un ejemplo en relación al cuidado medioambiental.

Esta semana, el Consejo de Ministros aprobó el ambicioso programa de la ministra de Ecología, Ségolène Royal.

Se refiere a una amplia batería de medidas con las que se intentará recortar drásticamente las emisiones de gases de efecto invernadero, introducir mayor eficiencia en el uso de la energía y, en consecuencia, reducir el consumo (a la mitad en 2050) y la factura energética. “Francia se dota así con la política medioambiental más avanzada de la Unión Europea”, aseguró Royal tras la aprobación de su plan.

Promocionar el uso de vehículos eléctricos o híbridos instalando siete millones de puntos de recarga en todo el país, extender las energías renovables y aislar convenientemente los edificios con el compromiso de que toda nueva construcción pública sea de energía positiva (que consuma menos de lo que produzca) son los ejes sobre los cuales Francia va a trabajar en los próximos tres años para ponerse a la cabeza en la lucha contra el cambio climático.

El gobierno francés va a movilizar en este ambicioso plan 10.000 millones de euros en tres años, una cifra que la oposición cuestiona en plenos recortes presupuestarios. Ségolène Royal, sin embargo, se mostraba ayer firme al respecto. Se ha dispuesto ya de un fondo especial de 1.500 millones de euros para apoyar las iniciativas locales ejemplares. El resto del dinero se adjudicará vía préstamos a interés cero o próximo a cero para obras de reacondicionamiento de edificios o para instalaciones de energías renovables.

Es un dinero que Royal considera que se puede recuperar con creces gracias a los puestos de trabajo que el proyecto va a impulsar (100.000 en tres años) y a la mayor actividad económica que puede generar gracias a la investigación e innovación de la tecnología verde. “Si no desarrollamos el vehículo eléctrico, lo harán los chinos o los indios”, advirtió Royal.

Francia apuesta, en definitiva, por el concepto de “crecimiento verde”, un asunto crucial para un país que observa con frustración el aumento del desempleo y la reducción de la actividad económica. Recortar la factura energética, que asciende a 65.000 millones de euros anuales, es uno de los beneficios más tangibles del proyecto. También el de acortar el déficit comercial en este terreno.

La dependencia de los combustibles fósiles, un talón de Aquiles para la mayoría de los países europeos, puede reducirse drásticamente con los medios que este Proyecto de Ley de Transición Energética va a poner en marcha. Se prevé una reducción del consumo de un 30% para 2050.

El aislamiento de los edificios, que suponen el 44% del total del consumo, se considera esencial. Cualquier obra de acondicionamiento, bien sea la instalación de dobles ventanas o de contadores individuales, podrá obtener créditos baratos y primas de hasta 16.000 euros para particulares.

La renovación del parque automovilístico es también un pilar importante. Los ciudadanos que cambien su vehículo de diésel por uno eléctrico o híbrido obtendrán un bono de 10.000 euros. Los organismos públicos se comprometen a reemplazar la mitad de su flota por “vehículos limpios”, es decir, eléctricos, híbridos recargables o de escasa emisión de gases. Es un punto conflictivo, por cuanto la primera propuesta de la ministra consistía en apostar por el vehículo eléctrico. Éste todavía tiene en Francia, como en el resto de Europa, una escasa implantación.

En la actualidad, apenas si hay 30.000 coches eléctricos —entre ellos, el de la propia Ségolène Royal, que lo utiliza desde que fue nombrada ministra en abril pasado—. La ausencia de puntos de recargas es un obstáculo mayor. De ahí que se imponga ahora la obligación de instalarlos en los edificios de nueva construcción y, especialmente, en todos los nuevos aparcamientos. También habrá créditos baratos para extender la red y que haya puntos de recarga en las gasolineras.

Los créditos baratos y la simplificación de los procedimientos administrativos se aplican a todos los proyectos de energía verde: procesamientos de residuos, estaciones eólicas en alta mar o la producción de biocombustibles, en abundancia en un país tan agrícola como Francia.

Esta importante apuesta ecologista no incluye la energía nuclear. Francia dispone de 58 reactores en 19 centrales y no va a renunciar a la enorme fuente de energía que le aporta: 63,2 gigavatios de potencia anual. La prometida inversión en seguridad nuclear apenas si aparece en el proyecto de ley que a la vuelta del verano empezará a analizar la Asamblea Nacional.

En su lugar hay un compromiso de no aumentar la capacidad nuclear, situándose el techo en los 63,2 gigavatios actuales, la de reducir a la mitad el consumo nuclear en la electricidad, sin medida concreta alguna, y la promesa de dotar de mayor transparencia a las facturas. “Todos los ciudadanos deben saber qué es lo que pagan”, dijo ayer Ségolène Royal.

Medioambientalmente, la energía nuclear tiene la ventaja de no emitir gases de efecto invernadero. Es un dato crucial para un país que se dispone a organizar la Cumbre Mundial del Clima en 2015. Para entonces, el proyecto ya estaría en marcha y las energías renovables ya habrían ganado terreno. El objetivo es lograr que éstas, que suponen ahora el 15% del total de las fuentes energéticas, sean ya el 40% en 2025.

El éxito de este plan depende de la voluntad del gobierno de François Hollande de mantener una apuesta no exenta de dificultades e incertidumbres en un panorama económico complicado. La fortaleza de Royal dentro del Ejecutivo es probablemente su mayor garantía.

Muestra de esa fortaleza es el veto que acaba de imponer a la construcción de 60 kilómetros de la autopista A831 que toca unas marismas protegidas en el oeste del país, entre Fontenay-le-Comte y Rochefort. Frente a las ácidas críticas de algunos dirigentes locales, la ministra ha respondido que están cargadas de misoginia.

viernes, 1 de agosto de 2014

Energía limpia con simulador solar

Un grupo de científicos del Instituto Politécnico Nacional (IPN) de la ciudad de México, están trabajando en la creación de un simulador solar con el propósito de desarrollar plantas que generen energía a partir de fuentes convencionales o renovables, aprovechando de esta manera la luz solar que existe casi todo el año en México.

Los investigadores de la Escuela Superior de Ingeniería, Mecánica y Eléctrica (ESIME), Unidad Zacatenco, evalúan el efecto de la integración de plantas solares fotovoltaicas a los sistemas eléctricos convencionales.

La novedad de este programa es que, en lugar de estar enfocado en el desarrollo de componentes más eficientes de celdas solares, estudia el efecto de la instalación de plantas solares en sistemas de transmisión y distribución.

El Coordinador del programa, Dr. Daniel Ruiz Vega indicó que la importancia del desarrollo se encuentra en que e la actualidad se están instalando plantas solares en sistemas de transmisión y se permite instalar paneles solares en residenciales y edificos comerciales.

“Los sistemas residenciales y comerciales también son de interés en este proyecto porque el simulador de planta solar es un sistema fotovoltaico comercial de escala real, por ello será conectado la mayor parte del tiempo a la instalación eléctrica de los Laboratorios Pesados II de la ESIME Zacatenco. El sistema experimental propuesto también permitirá el análisis de sistemas realistas de este tipo conectados a la instalación eléctrica de edificios comerciales y residenciales”

Este proyecto es un tema de investigación actual en el desarrollo de plantas que generen energía a partir de fuentes convencionales o renovables y su interconexión con el sistema eléctrico de potencia, pero muchas de estas tecnologías generan de manera intermitente energía y esto dificulta el desarrollo de sus sistemas de control y protección, así también de que su operación debe coordinarse de manera adecuada con la de otras plantas convencionales.

El Laboratorio de Posgrado en Ingeniería Eléctrica de la ESIME Zacatenco cuenta con dos simuladores para realizar esta investigación. Uno es el simulador experimental de sistemas de potencia, tiene 4 áreas de control y otro es el simulador Opal-RT de tiempo real con 12 núcleos, el cual es el más avanzado en su tipo.

El análisis de este tipo de sistemas requiere la implementación de laboratorios experimentales, como se ha hecho en otros países del mundo, para estudiar el concepto de redes inteligentes con el objeto de desarrollar y validar modelos de las nuevas plantas para ser empleados en los programas que utilizan el diseño y operación de los sistemas eléctricos de distribución y transmisión.